Dr. Martín Navarro

Carta de despedida

Carta de despedida del Dr. Martin Navarro
 
Profesor Titular de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla
Jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla (hasta jubilación en 2018)
Académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla
 

FIBROSIS QUISTICA:
“TU RESPIRAS SIN PENSAR, YO SOLO PIENSO EN RESPIRAR “

(Lema de la Asociación Andaluza de Fibrosis Quística)

 

Recuerdo con gran ilusión la creación de la Unidad de Fibrosis Quística del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla (año 1995), donde trabajábamos para intentar dar una atención integral al niño con FQ y a sus familias y hacer un seguimiento de los avances que iban surgiendo en el diagnostico precoz de la enfermedad y en su tratamiento.

    Como se ha comentado por algunos de los compañeros, el control de la infección pulmonar con el empleo de quinolonas, la utilización de forma continuada de azitromicina en los pacientes con colonización crónica por pseudomonas, la medicación nebulizada/inhalada, incluyendo broncodilatadores, mucolíticos y antibióticos, la ventilación mecánica no invasiva, el tratamiento nutricional que supone una mejor nutrición y una mejor función pulmonar y evolución respiratoria, el tratamiento intravenoso domiciliario, el trasplante pulmonar, el gran logro de la implantación del cribado neonatal y finalmente el uso de la terapia correctora de las anomalías estructurales y/o funcionales del gen CFTR.

    Me gustaría resaltar el avance que supuso en su momento la instauración del el tratamiento intravenoso domiciliario, que mejoro la calidad de vida de los pacientes y sus familias, disminuyendo el número de ingresos hospitalarios y el absentismo escolar, a la vez que permitió una mayor implicación familiar, a las cuales se le adiestraba previamente en el Hospital de día que estaba anexo a nuestra Unidad, facilitándoles todo el material fungible y medicamentoso necesario para llevar a domicilio.

    Compartiendo la idea del Dr. Antonio Salcedo, era necesario crear unidades integrales y multidisciplinarias con la colaboración de microbiólogos, fisioterapeutas, gastroenterólogos y nutricionistas, genetistas que nos tenían al día de la aparición de nuevas mutaciones y psicólogos y asistentes sociales, pero necesitábamos algo más, “El Alma de la Unidad”, y ella estaba en la enfermería, el Alma de la nuestra fue María Jesús Díaz Pintado Lara ( hoy también Jubilada ), Tina para todos nosotros, un auténtico puente de humanidad y atención especializada, entre paciente, familia y el equipo médico.

    Otro aspecto importante y que ha sido fundamental para el mejor tratamiento de nuestros pacientes, fue la creación de las de Unidades de Transición con los Servicios de Neumología de adultos. Afortunadamente el índice de mortalidad de nuestros niños fue descendiendo de forma progresiva y cada vez teníamos más pacientes con edad adulta.

    Mejor que describirlo personalmente, os traslado la respuesta integra del Dr. Agustín Valido, actualmente Jefe de Servicio de Neumología de nuestro Hospital Universitario Virgen Macarena y Coordinador de la Unidad de FQ de Adultos (cuando llego a nuestra Unidad era un adjunto recién nombrado)

     “El hecho de que los neumólogos empezáramos a participar en el seguimiento de pacientes con Fibrosis Quística (FQ), que ya se convertían en adultos o lo eran desde hacía varios años, es uno de los hechos más significativos que he podido vivir durante mi carrera profesional. Y esto, sin duda, fue fruto del buen hacer y el gran trabajo que durante décadas habían realizado todos los miembros de la unidad de neumología infantil, que tenían siempre presente la lista de pacientes, o mejor dicho de “sus niños” que conocían de memoria. Niños y familias con historias complicadas, pero que ellos fueron capaces de cambiar y dar la atención especial que necesitaban, a pesar de las opciones terapéuticas eran más limitadas.

    En el año 2008, tuve la oportunidad de incorporarme a la consulta de transición que se creó en el Hospital Universitario Virgen Macarena entre los servicios de Pediatría y Neumología para atender a aquellos pacientes con FQ que aún siendo adultos mantenían su seguimiento en pediatría. Fue toda una experiencia formar parte de un gran equipo, con un altísimo nivel profesional y enorme calidad personal, dirigido en aquel momento por el Dr. Martin Navarro. Con ellos aprendí desde el primer momento que la FQ era una enfermedad “diferente”, donde más allá de su heterogeneidad y complejidad clínica, se sumaban otra serie de factores personales y familiares igualmente complejos.

    A lo largo de estos años, la consulta de FQ ha sido un reto permanente y apasionante, donde por una parte hemos ido atendiendo enfermos cada vez más graves y complicados en las fases más avanzadas de la enfermedad, al tiempo que hemos ido incorporando los nuevos avances terapéuticos capaces de modificar su curso.”  
 

Finalmente quiero decir que el tratamiento de niños con Fibrosis Quística, ha sido una de las tareas más difíciles de mi ejercicio profesional pero a la vez de las más reconfortantes, siempre recibí de ellos y de sus familias mucho más de lo que yo les pude dar.

Un fuerte abrazo para todos y gracias por las vivencias compartidas
HASTA SIEMPRE